La cama es el mueble más usado de la casa: pasamos en ella entre 7 y 9 horas al día. Sin embargo, la mayoría de las personas la compran mirando solo el precio y el diseño, sin considerar aspectos clave como la medida real del colchón que tienen, el espacio libre que quedará para moverse o si el sistema de almacenamiento les compensa. Esta guía te da los criterios prácticos para elegir bien.

Medidas estándar de camas en España: cuál te conviene

En España, el sistema de medidas de camas no está normalizado por ley: cada fabricante puede vender lo que quiera con el nombre que quiera. Esto genera confusión, especialmente entre los términos «doble», «matrimonio» y «queen». Aquí van las medidas reales más habituales en el mercado español:

Nombre comúnAncho realPara quién
Individual pequeña80–90 cmNiños, habitaciones muy pequeñas, pisos de estudiante
Individual amplia105 cmAdulto que duerme solo y se mueve mucho, dormitorio de invitados
Doble pequeña120–135 cmDos personas en espacio reducido; incómoda para dormir juntos de forma habitual
Matrimonio estándar150 cmLa medida más popular en España para parejas; suficiente en dormitorios de 10–12 m²
Matrimonio amplia (Queen)160 cmParejas que necesitan más espacio; requiere dormitorio de 12–14 m² para moverse bien
King Size180–200 cmMáximo confort; solo viable en dormitorios de 15 m² o más

Regla práctica para el espacio: deja al menos 60–70 cm de pasillo libre a cada lado de la cama para poder abrirse paso sin rodear el mueble. Si el dormitorio mide 3 m de ancho, una cama de 180 cm deja solo 60 cm totales entre pared y cama — apenas justo para una persona.

→ Ver modelos por medida: Camas de 105 cm · Todas las camas

Tipos de estructura: madera, tapizado, metal y rattan

Camas tapizadas

Son las más vendidas en España desde 2020. El cabecero tapizado en tela, terciopelo o polipiel da un acabado cálido y amortigua el sonido cuando te apoyas para leer. Sus ventajas: aspecto acogedor, fácil limpieza si el tejido es resistente (sobre todo en polipiel), y precio competitivo en gama media. Sus desventajas: si el tejido es de baja calidad, el desgaste se nota en 3–5 años y no se puede reponer; los pelos de mascotas se adhieren al tejido; y el color puede descohesionarse si recibe luz directa solar.

→ Ver modelos: Camas tapizadas

Camas de madera

La madera maciza (pino, roble, haya) es la opción más duradera: una cama de madera bien construida dura 20–30 años. La madera lacada o pintada puede descascarillarse si la calidad del acabado es baja. Los tableros DM o aglomerado son más baratos pero menos resistentes a la humedad y al desgaste de las patas. Elige madera maciza si el presupuesto lo permite; los tableros solo si el dormitorio es seco y la cama no va a soportar peso excesivo.

→ Ver modelos: Camas rústicas de madera

Camas de rattan y bambú

El rattan natural y el sintético son opciones para estilos bohemios o mediterráneos. El rattan sintético es resistente al exterior (jardín, terraza cubierta). El natural requiere cuidado (no humedad directa, barnizado periódico). Suelen ser más ligeras que la madera maciza y añaden textura visual al dormitorio.

→ Ver modelos: Camas de rattan

Camas flotantes y voladas

Son camas ancladas a la pared o diseñadas con patas elevadas que dan la sensación de que flotan sobre el suelo. El espacio bajo la cama queda libre — útil para limpiar — y el efecto visual es muy moderno. Requieren instalación adecuada en la pared (taco en ladrillo o, preferiblemente, anclaje en la estructura del tabique) porque la cama vuela sin apoyos en el suelo.

→ Ver modelos: Camas flotantes · Camas voladas · Camas suspendidas

Camas con almacenamiento: cuándo compensa

El espacio bajo la cama es uno de los más aprovechables de la vivienda si el dormitorio es pequeño. Hay tres soluciones principales:

Cama arcón (baúl)

El somier se convierte en una tapa articulada que se levanta con un sistema de pistones hidráulicos (gas-lift). Dentro hay un espacio continuo de entre 30 y 40 cm de altura —según el modelo— donde caben mantas, edredones de temporada, ropa extra o maletas. Puntos a considerar: necesitas espacio para abrir la tapa (al menos 1 m de pasillo libre en los pies de la cama), los objetos almacenados deben estar protegidos del polvo (el espacio no es hermético) y el mecanismo de pistones puede necesitar sustitución en 8–12 años con uso intensivo.

Cama con cajones laterales

Más accesible que el arcón porque puedes abrir solo un cajón sin mover nada más. Los cajones laterales son ideales para ropa de uso frecuente, libros o juguetes. La desventaja: los cajones suelen ocupar solo la mitad de la altura disponible bajo la cama (15–20 cm de profundidad real de cajón) y solo el espacio lateral, no el central.

Cama nido o extraíble

Tiene una segunda cama de menor altura que se desliza o desdobla bajo la principal. Perfecta para dormitorios infantiles con dos niños, para habitaciones de invitados puntuales o para dormitorios con espacio muy limitado. La cama inferior suele admitir colchón de 10–15 cm de grosor como máximo.

→ Ver modelos: Camas extraíbles

Camas especiales según necesidades

Camas abatibles (Murphy beds): la solución para pisos pequeños

Una cama abatible se pliega contra la pared cuando no se usa, liberando todo el suelo de la habitación. Hay dos tipos:

  • Abatible vertical: la cama se levanta en vertical (los pies hacia arriba). Es la opción más común y más compacta. Requiere una altura libre de techo de al menos 2,20 m para una cama de matrimonio.
  • Abatible horizontal: la cama se abre lateralmente. Más ancha cuando está cerrada pero más baja; encaja mejor en habitaciones con techo bajo.

Las camas abatibles modernas incluyen un sistema de gas-lift o contrapeso que permite subirlas y bajarlas con poco esfuerzo. Pueden llevar armario integrado (que rodea la cama cuando está cerrada) o ser de estructura simple. El precio parte de 400–600 € para modelos básicos y puede superar 2.000 € en sistemas de armario integrado con carpintería a medida.

→ Ver modelos: Camas abatibles verticales

Camas extensibles

Duermen en medida individual (90 × 190 cm) pero se extienden a matrimonio (180 × 190 cm) cuando es necesario. Son mecánicos —no eléctricos— y muy útiles en habitaciones de invitados donde la cama de matrimonio no cabe de forma permanente. Requieren espacio libre a los lados para desdoblar.

→ Ver modelos: Camas extensibles

Camas Montessori

La cama Montessori está directamente en el suelo o muy cerca de él (altura de 10–30 cm máximo), sin laterales de protección o con laterales muy bajos. El principio es que el niño tenga autonomía para subir y bajarse solo desde el primer momento, lo que refuerza su independencia y seguridad. Son especialmente populares para niños de 2 a 6 años en la transición desde la cuna. Asegúrate de que el colchón sea de la medida adecuada (sin hueco por los lados) y que el suelo circundante sea seguro por si el niño rueda.

→ Ver modelos: Camas Montessori

Camas dobles para adolescentes (doble juvenil)

A diferencia de la cama nido, la cama doble juvenil es una sola cama de medida entre individual y matrimonio (120–135 cm) pensada para adolescentes o adultos jóvenes que ya no encajan en un 90 pero aún no tienen dormitorio para una cama de matrimonio. Suelen ir en altura baja o media y tienen estilo más juvenil.

→ Ver modelos: Camas dobles juveniles

Camas turca plegable

La cama turca es en realidad un sofá que sirve como cama: sin patas, en módulos bajos, se puede distribuir como sofá durante el día y desdoblar como superficie de descanso para invitados. Son populares en salones multifuncionales y habitaciones de estudiantes. Cumplen bien su función para dormir ocasional pero no son ideales para dormir de forma habitual, ya que los módulos pueden desplazarse y la superficie no es uniforme.

→ Ver modelos: Camas turcas plegables

Camas de exterior y jardín

Las camas para exterior (jardín, terraza, piscina) están fabricadas en materiales resistentes al agua: aluminio, polirratán sintético, teca tratada o acero pintado con tratamiento anticorrosión. El colchón o cojín incluido suele ser de espuma de alta densidad con funda impermeable. Los modelos de piscina (también llamados camas balinesas) incluyen dosel o visera para proteger del sol. Para jardín permanente, busca materiales con IP65 o tratamiento antióxido; para uso solo en verano, los modelos de polirratán son suficientes.

→ Ver modelos: Camas de exterior · Camas balinesas · Camas redondas de jardín

Camas puff

Un puff gigante con forma de cama: sin estructura rígida, relleno de microperlas o espuma fragmentada, muy ligero y transportable. Útil para habitaciones infantiles donde se quiere una superficie de descanso o juego que no sea permanente. No reemplaza una cama normal para dormir todas las noches: la falta de soporte firme puede causar malestar cervical en adultos.

→ Ver modelos: Camas puff

Somier o base: qué hay debajo del colchón

La elección del somier afecta directamente a la vida útil del colchón y al confort:

  • Somier de lamas: las más habituales. Lamas de madera o plástico flexible que se doblan al peso y amortiguan. Si hay entre 8 y 12 lamas por metro (en una cama de 160), el soporte es uniforme. Con menos lamas, el colchón se hunde entre huecos. La distancia entre lamas no debe superar 6–7 cm para colchones de látex o viscoelástica.
  • Somier tapizado: una superficie continua acolchada sin lamas. Más caro y más estable. Recomendable para colchones muy blandos o para personas con dolor de espalda que prefieren base firme.
  • Somier articulado (eléctrico): permite elevar cabeza y pies de forma independiente mediante motor eléctrico. Útil para personas mayores, con problemas de circulación o reflujo gastroesofágico. Requiere colchón específico (látex o viscoelástica, NO de muelles ensamblados). Precio desde 300 € hasta 1.200 €.
  • Base de tablero (sin lamas): una plataforma continua de tablero de madera. Muy económica pero sin ventilación bajo el colchón. Puede causar humedades en el colchón a largo plazo, especialmente en climas húmedos.

Camas sobreelevadas y sofa-cama

Camas sobreelevadas

También llamadas camas altas o loft beds (en la terminología anglosajona). Son camas a una altura de 1,20–1,60 m del suelo, con el espacio inferior aprovechable para escritorio, armario, sofá o zona de juego. Muy populares para habitaciones infantiles donde el espacio es limitado. Requisito crítico: la altura libre del techo debe ser de al menos 2,0 m sobre el nivel del colchón de la cama alta (2,0 m de colchón + altura de la persona durmiendo). En pisos estándar con techo de 2,50 m, la cama alta puede quedar con menos de 80 cm de espacio libre sobre el colchón — demasiado poco para sentarse.

→ Ver modelos: Camas sobreelevadas

Sofá-cama

Un sofá con un mecanismo que permite desplegarlo como cama. Los mecanismos más comunes son: apertura italiana (el asiento baja y el respaldo cae, formando una superficie casi al nivel del suelo), clic-clac (tres posiciones: sofá, tumbona y cama) y desenfundable (el colchón se extrae debajo del asiento). Para dormir con frecuencia, el mecanismo apertura italiana con colchón independiente de 10–12 cm es el más cómodo. Para uso puntual de invitados, el clic-clac es suficiente. El gran inconveniente de todos: hay que despejar el frente del sofá (60–80 cm) para abrirlo.

→ Ver modelos: Sofás cama

Errores más comunes al comprar una cama

  1. Comprar sin medir el dormitorio. La regla del 60 cm de pasillo a cada lado: si no encaja, el modelo no encaja.
  2. Elegir el somier o la cama sin pensar en el colchón que ya tienes. Asegúrate de que el colchón es compatible con la base elegida (los colchones de muelles emblocados no funcionan bien en somier articulado).
  3. Ignorar la altura de la cama. Una cama demasiado alta dificulta levantarse a personas mayores y hace que el dormitorio parezca más pequeño. La altura estándar con colchón suele ser 50–60 cm; entre 45 y 55 cm es ergonómica para la mayoría de adultos.
  4. No verificar el peso máximo admitido. Las camas de bajo precio suelen estar diseñadas para 120–150 kg totales. Con dos personas adultas, es posible exceder ese límite. Los marcos de acero o madera maciza aguantan 200–250 kg o más.
  5. Comprar una cama arcón para un dormitorio sin espacio libre en los pies. Si no hay 1 m de espacio en los pies para levantar la tapa, el arcón es inaccesible en la práctica.

Camas cruzadas y horizontales: usos específicos

Las camas cruzadas y las horizontales se adaptan a habitaciones con geometría irregular: una cama cruzada puede colocarse en diagonal o con la cabecera en una esquina, aprovechando ángulos que una cama convencional desaprovecharía. Las camas horizontales son más anchas que largas, pensadas para quien prefiere tener más anchura (por ejemplo, en dormitorios de techo bajo donde una cama vertical no encaja visualmente). Ambas son tipologías nicho con poca oferta estándar en el mercado español.

→ Ver modelos: Camas cruzadas · Camas horizontales

Camas verdes: materiales sostenibles

Bajo el término «cama verde» se agrupan modelos fabricados con materiales con menor impacto ambiental: madera certificada FSC, pintura sin VOC (compuestos orgánicos volátiles), algodón orgánico en tapizados, o materiales reciclados en la estructura. En la práctica, verifica la certificación real: FSC para la madera, Oeko-Tex para los tejidos tapizados, y evita los modelos que solo usan el término «eco» como argumento de marketing sin especificar la certificación.

→ Ver modelos: Camas ecológicas

Resumen: cómo elegir en 3 pasos

  1. Mide primero, elige después: anota el ancho y la longitud del dormitorio, la distancia libre entre paredes. Con esas medidas calcula qué tamaño de cama deja pasillo suficiente a ambos lados y espacio para abrir armarios y cajones.
  2. Define qué almacenamiento necesitas: ¿tienes armario suficiente? → estructura sin almacenamiento o con cajones simples. ¿El dormitorio es pequeño? → cama arcón o cama abatible para ganar el espacio del suelo.
  3. Elige el material según el uso: para uso diario de adultos durante muchos años → madera maciza o tapizado de calidad. Para habitación de invitados o uso juvenil → opciones más económicas. Para exterior → aluminio o polirratán con tratamiento anticorrosión.

Para la mayoría de dormitorios de matrimonio españoles (habitación de 11–13 m²), la mejor opción es una cama tapizada de 150 × 190 cm con somier de lamas y arcón integrado, en un rango de 400–800 €. Si el espacio es mayor de 14 m², la medida 160 cm aporta un salto notable de confort. Solo con dormitorio de 15 m² o más tiene sentido plantearse el 180 cm.

Preguntas frecuentes sobre camas

¿Cuánto suele durar una cama?

Una cama de madera maciza bien fabricada puede durar 20–30 años. Los modelos de tablero de partículas (DM o aglomerado) tienen una vida útil más corta: 8–15 años según la calidad del acabado y el uso. Los mecanismos (pistones del arcón, motor del somier articulado) son los elementos que antes fallan y que conviene cambiar si el resto de la estructura está bien.

¿Qué diferencia hay entre cama de 150 y de 160 cm?

En la práctica, 10 cm de diferencia (5 cm por persona si son dos) es más de lo que parece: los movimientos nocturnos de la pareja se reducen notablemente. Si el dormitorio tiene 3 m de ancho, la cama de 160 deja 70 cm de pasillo total entre ambos lados — suficiente, aunque ajustado. La cama de 150 es el estándar más común en el mercado español y encaja mejor en dormitorios tipo piso de los años 70–90 (habitación principal de 10–11 m²).

¿Necesito una base específica para colchón viscoelástico o de látex?

Sí. Los colchones viscoelásticos y de látex necesitan una base que permita ventilación (lamas con separación no mayor a 6–7 cm) o una base continua bien ventilada. No son compatibles con somier articulado si el colchón tiene muelles embolsados. Los colchones de muelles embolsados funcionan bien en lamas con separación amplia (hasta 8 cm); para somier articulado, el fabricante del colchón debe confirmar compatibilidad.

¿Cuánto espacio libre necesito para una cama abatible?

Para una cama abatible vertical de matrimonio (180 × 200 cm), necesitas: 200 cm de alto libre de techo (más el grosor del colchón, normalmente unos 20 cm → 220 cm de techo mínimo real); unos 210–215 cm de largo libre en el suelo cuando la cama está abierta; y el armario o carcasa tiene entre 180 y 210 cm de ancho. Hay modelos para cama de 90 cm de ancho (individual) que ocupan mucho menos.

¿Puedo usar una cama de exterior en interior?

Sí, sin problema técnico. Las camas de exterior tienen materiales más robustos (aluminio, polirratán) que en interior son simplemente más duraderos. El único punto a considerar es el estilo: los modelos de exterior tienen una estética diferente (líneas más gruesas, colores neutros) que puede encajar o no con la decoración interior. Las camas balinesas de exterior se usan con frecuencia en interiores de estilo boho o tropical.